Conclusiones que tengo del Diablo Viste a la Moda.

Con un poco de atraso hago este post, pero es que me encanta esta película, así que tengo que escribir sobre ella. Se cumplieron 10 años desde el estreno de esta película y cuando vi esa realidad, no pude evitar sentir que mi carnet se fue a la punta del cerro… 😛 Si no la han visto esta película, se llevan un poco mi odio y también un pequeño resumen:

Andy (Anne Hathaway) es una joven periodista que llega a Nueva York para poder escribir en un diario de alto nivel, pero sin tener mucho éxito encontrando trabajo, decide probar suerte como asistente en una revista de modas, RUNWAY. En este lugar, conoce a Emily (Emily Blunt) quien la ayuda a que el trabajo sea lo mejor posible, dentro de los conocimientos que Andy tiene, ya que es una chica no entiende de moda, ni sabe deletrear Gabanna y tampoco sabe quien es Miranda Prestley (Meryl Streep).

1467321308-prada2

Los días van pasando y Andy quiere hacer su trabajo lo mejor posible, pero Miranda no la complace nadie, ni nada. Hasta que de un momento a otro, Andy decide cambiar de look y comenzar a hacer su trabajo de manera eficiente. Es tanto lo que se compromete con la revista y con Miranda que deja de lado su vida, novio y objetivos, cosa que le trae más de un problema.

Llegando al punto de mi post, me voy a descargar con todo a cerca de lo que pienso de esta peli. Y si no la haz visto y odias los spoilers, te recomiendo que tu lectura sea solamente hasta aquí.Cada vez que veo esta peli y Duende está presente, terminamos discutiendo: yo molesta por la opinión que él tiene y él no para de hablar de su perspectiva esperando convencerme de su punto de vista, aunque sea a la mala.

Una de las cosas que más me molesta de la historia es algo que pasa mucho en la realidad: si uno cambia para mantener un trabajo en el que le va bien y se siente cómodo, a ninguno de tus amigos les va a gustar. Ninguno de los amigos de Andy, incluyendo el novio, se alegran por ella cuando le dan el trabajo de asistente. Todo lo contrario, se burlan de ella porque su “apariencia” no hace creíble que ella sea “capaz” de trabajar en una revista de moda. Y, creo firmemente, que esa es una razón poderosa que ella tuvo para cambiar su estilo y darle confianza a Miranda que ella haría el trabajo, aunque tuviera que cambiar su exterior.

Cuando obtienes un logro y te estás teniendo buenos momentos laborales, es como una ley universal que tu vida personal comience a tender de un hilo. (No sé si le ocurre a todos, pero sucede a menudo). Los amigos comienzan a ser menos porque se comienzan a quejar que lo único que hablas es de trabajo y es lo mismo que le pasa a Andy. Creo que el hecho que se te cambien los objetivos de vida y planes que tenías con respecto a un trabajo es muy cierto y es parte de tu desempeño profesional. No queda de otra. Y si los demás no pueden aceptar tu evolución, comienzas a pasar lo que le sucede a Andy: tratas de ser la misma persona que eras cuando comenzaste en tu lugar de trabajo, pero en algún momento te pierdes… porque encontraste que podías ser alguien mejor… y claro, los demás no evolucionan contigo.

Otro punto que pasa en esta película, lo del novio. Duende se queja siempre que como es posible que Andy haya terminado la relación Nate, se haya ido a París, haya estado con Christian Thompson en un romance y después vuelve a Nueva York como si nada a pedirle a Nate que vuelvan… “es una descarada” es la frase que escucho todas las veces que vemos con Duende la película. — Primero: la relación se terminó y punto. Segundo, no veo motivo por el cual Andy no pueda estar con alguien más después de haber terminado… ¿es por que es mujer, ¿cierto?. pfff… Hay hombres que lo hacen regularmente y a veces tienen las relaciones en paralelo y uno queda como la estúpida… Y después, hacen lo mismo que Andy hizo, querer arreglar las cosas o comenzar algo nuevo. Yo creo que lo que le choca a Duende es que lo está haciendo una mujer… y punto.

Y el último punto que quiero hablar: el momento débil de Miranda. Ver a Meryl Streep sin maquillaje la primera vez que vi la película fue IM-PAC-TAN-TE… Osea, no sé si está al natural 100%, pero se lo creí. Ese momento en donde Miranda Prestley está totalmente desolada, pensando en que un nuevo matrimonio se estaba yendo por el caño porque ella era una adicta al trabajo. Sola. En un hotel de lujo. Asistiendo a la semana de la moda de París y viviendo el quiebre de su matrimonio.  Si lo pensamos bien, es fuerte el tema y la loca hizo que me pusiera en su lugar.

Yo no lo he leído el libro, porque hasta el día de hoy no he podido conseguirlo (Si alguien lo encuentra en alguna librería, aunque sea pirateado – OMG!! lo que hace la desesperación – me avisa por favor). Pero sí creo que esa escena en donde Miranda le abre el corazón a Andy por unos minutos, es una escena donde el dolor humano por perder a alguien que amas, sale a relucir. Fuerte. Verdadera.

Y la cosa más curiosa que pasa es la película es la frase: “Todas quieren esto. Todas quieren ser nosotras”. Y es una locura, porque en más de alguna mujer he escuchado que quieren vivir la vida de Miranda o la de Andy, pero nadie ve los detalles sucios y crudos que puede tener este mundo de la belleza y la moda y la crueldad que hay detrás de cada fotografía con photoshop.

Me alegro que esta película exista y creo que lo haré después de publicar este post, es verla de nuevo. 😀

That’s All. 

Anuncios

Un comentario en “Conclusiones que tengo del Diablo Viste a la Moda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s